
“Golpe de Estado”: el círculo de Kicillof molesto por la movida de La Cámpora y el massismo en Diputados
El debate por la estrategia electoral en la provincia de Buenos Aires es motivo de guerra en Unión por la Patria a partir de las posiciones enfrentadas entre los...
El debate por la estrategia electoral en la provincia de Buenos Aires es motivo de guerra en Unión por la Patria a partir de las posiciones enfrentadas entre los distintos espacios, al punto que desde el circulo intimo del gobernador Axel Kicillof acusan de “golpe de Estado”, por la postura de los legisladores bonaerenses del La Cámpora y el Frente Renovador, que buscan la concurrencia de las elecciones y se oponen a la idea del gobernador de desdoblar.
Mientras que el gobernador y los legisladores que le responden se inclinan por suspender las Elecciones Primarias Abiertas, Obligatorias y Simultáneas (EPAOS) y desdoblar la fecha de los comicios respecto de la elección nacional, desde los otros sectores del propio peronismo afines a Sergio Massa y Cristina Kirchner se procura mantener la misma fecha para la elección bonaerense y la nacional.
No es la diferencia de criterios lo que causa estupor e indignación en la Gobernación, sino que estos legisladores “del bloque que se supone oficialista” estén tanteando en las bancadas de la oposición para sumar el apoyo que les permita doblegar la posición de Kicillof y fijar elecciones concurrentes.
“Están llamando a legisladores de la oposición para juntar el número para sacarle facultades al Gobernador. Eso es ni más ni menos que una forma de golpe de Estado”, diejaron trascender fuentes de la Gobernación, que no se privaron de hacer un paralelo con el también tormentoso debate por el tratamiento del Presupuesto y la Ley Fiscal, a fines del año pasado. “No es la primera vez que lo hacen”, subrayaron.
El jueves es el Día D: en Diputados se sesiona para suspender las PASO y posiblemente fijar la fechas para las elecciones concurrentes de la Provincia. Si las diferencias se exponen, es más que factible que se produzca una ruptura en Unión por la Patria.
“El cristinismo y el massismo quieren someter a Kicillof y forzarlo a convertirse en un traidor o en un felpudo”, afirmaron las fuentes del círculo íntimo del mandatario. Explicación: si Kicillof rompe con los otros sectores del peronismo, lo tratarán de traidor; si se allana a la ofensiva para que las elecciones sean concurrentes, lo tratarán como a un felpudo que hará todo lo que le digan.
Lo que impera, además del enojo, es la sorpresa. Porque en las últimas semanas se había llegado a un principio de acuerdo entre las tres “patas” de Unión por la Patria. Ese principio de acuerdo naufragó rápidamente y dejó a los kicillofistas masticando bronca.
“La verdad es que ayer nos enteramos lo de los diálogos con los otros bloques. Nos llamaban de los otros bloques porque no pueden creer lo que están preparando”, destacó ante CRONOS una alta fuente del gobierno de Kicillof.
“Están armando algo contra el Gobernador, cuando Axel en una mesa les dijo que ninguna posición era innegociable”, agregaron desde Calle 6.
“¿Juntar votos con el PRO y LLA para ir en contra de un Gobernador peronista? Es increíble”, reflexionaron desde la Gobernación.
El domingo 23 de marzo, por la noche, Kicillof fue el anfitrión de una reunión que debía ser secreta. Recibió en la residencia de Calle 6 a Sergio Massa y Máximo Kircher, en una cena en la que se decidió sostener la unidad de Unión por la Patria y someter a discusión en cada espacio los temas en los que aún no se podían cerrar consensos.
Luego de esa cumbre, los tres popes acordaron conformar una mesa de trabajo representada por dos referentes de cada sector. Por el lado de Kicillof estarían los funcionarios Carlos Bianco y Agustina Vila; por el camporismo, el diputado Facundo Tignanelli y el funcionario provincial Santiago Révora; y por el massismo, el diputado Alexis Guerrera y Sebastián Galmarini, director del Banco de la Provincia de Buenos Aires (Bapro).
Esa mesa de trabajo se reunió, efectivamente, dos días después, antes del partido que la Selección argentina de fútbol disputó con Brasil. Allí no se llegó a un acuerdo sobre la cuestión de las elecciones (suspensión de las primarias abiertas y desdoblamiento) pero se convino en seguir dialogando sobre la base de las posiciones que surgieran de cada sector.
Esta es la reunión que sí debía trascender, mientras que la cena en Gobernación debía quedar en secreto. Y en Gobernación molestó que esa cumbre fuera filtrada a los medios.
Pero lo que los allegados a Kicillof manifiestan haber recibido con sorpresa es que poco después la senadora kirchnerista Teresa García saliera a presentar su propio proyecto, no acordado con el kicillofismo, para suspender las EPAOS y hacer las elecciones en forma concurrente con las nacionales.
En el cristinismo, en tanto, hay escozor por el anuncio de que Kicillof encabezará un acto el jueves, el mismo día en que sesionará la Legislatura. Interpretan que allí el Gobernador se propone insistir en el desdoblamiento electoral, cosa que sus allegados niegan.
“Ahora está todo detonado. Y no sabemos qué fue lo que lo detonó”, destacaron fuentes de La Plata que, además, consideran “una locura” la idea impulsada por diputados de Unión por la Patria de tomar el proyecto del massista Rubén Eslaiman para suspender las primarias y “adosarle” la realización de elecciones concurrentes.
En última instancia, desde el circulo de Kicillof argumentaron que lo que quieren es “condicionar a Axel políticamente". "Quieren hacerle lo mismo que a Alberto (Fernández)”. “Nosotros queríamos mantener la unidad. Y en pos de la unidad estábamos dispuestos a discutir todo”, concluyeron.