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El Aeroclub Pehuajó se prepara para recibir una jornada histórica el próximo viernes 21 de agosto, que contará con la llegada de tres aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina y una unidad de apoyo. La actividad, programada con entrada libre y gratuita para toda la comunidad, incluirá la exhibición de los aviones cerca del hangar principal y la posibilidad de que los asistentes interactúen con los pilotos y el personal técnico de la institución.

El atractivo central de la jornada será la conferencia que brindará el Comodoro (R) Luis Briatore, ex miembro de la Fuerza Aérea Argentina y reconocido piloto de caza. En diálogo con la mañana de la 100.5, Briatore anticipó los ejes de su disertación, enfocada en sus vivencias dentro de la aviación de combate, la vocación de servicio y el mensaje inspirador que busca transmitir al público general sobre la pasión de volar y el compromiso con la patria.

Briatore explicó que “este tipo de eventos son inéditos para muchas ciudades, nosotros estamos desde hace cinco años haciendo esto y hemos recorrido 60 ciudades. Es algo mágico lo que sucede, tanto para el público como para nosotros”.

“Yo me retiré hace 15 años de la Fuerza Aérea, y estoy tratando de devolver todo lo que la Fuerza y el Estado me dieron. En mi carrera como piloto de combate volé Mirage, Sabre, volé en España, fui instructor en Bolivia y ocupé todos los cargos operativos de la Fuerza Aérea hasta que me retiré. Este tipo de eventos no me da dinero, pero es lo que más me gusta, me da mucha satisfacción y me llena el alma. En el equipo somos aproximadamente 8 personas, entre mecánicos y pilotos”, contó Briatore.

“A Pehuajó vamos a ir con tres aviones Mentor, que son muy lindos y en los cuales todos los que combatieron en Malvinas aprendieron a volar. Están pintados con la bandera argentina. El día jueves vamos a estar llegando a la ciudad, tiramos un poco de humo y hacemos algunas maniobras para hacer notar que ya estamos”, agregó.

“Respecto a la charla que estará a mi cargo, será motivacional. No hablo de lo militar, sino que hago un paralelismo sobre las herramientas que utiliza la Fuerza Aérea y que se utilizaron en Malvinas, que le dieron tanto éxito y admiración en todo el mundo. Hablo de valores, trabajo en equipo, no discriminación, drogas, maneras de enseñar y un montón de cosas que por ahí en los últimos años no se han hablado tanto en los colegios porque se ha metido mucho la política. Luego ponemos en marcha los aviones, se hacen una serie de maniobras y una vez que aterrizan, los chicos pueden charlar con los mecánicos, los pilotos y sacarse fotos con los aviones. Es un evento que dura cuatro horas, tiene mucha intensidad y realmente es una fiesta. La idea es presentarnos como Fuerza Aérea Argentina y, aparte, fomentar el espíritu aeronáutico”, aseguró Briatore.

LA DECISIÓN DE SER PILOTO 

“Yo vengo de una familia humilde, mi papá era mecánico y mi mamá ama de casa. Ellos cuando podían iban a tomarse un café a Aeroparque, y yo me quedaba sobre una reja mirando horas y horas los aviones. En mi casa hacía los aviones con palitos, ya tenía la idea fija. Cuando terminé el secundario, una tía me averiguó cómo entrar a la Escuela de Aviación. Entré, y como no tenía una gran formación intelectual tuve que esforzarme. Cuando a los cuatro años de estar en la escuela llegó el momento de volar, pude cumplir mi sueño. Entré como militar porque no podía pagarme las horas privadas, no sabía qué era ser militar, pero fue lo mejor que me pasó en la vida. Alrededor de eso formé mi familia, conocí a mi esposa y hoy tengo cuatro hijos. Nunca tuve buen sueldo, pero sí siempre la vocación y el amor a la patria. No tiene valor monetario, es algo que lo llevás adentro y te empuja, nuestro horizonte es la bandera celeste y blanca. Es una carrera muy linda, no te llenás de guita, pero formás una familia en valores con tus compañeros. Eso es algo que me llenó de orgullo y que sigo disfrutando”, resaltó Briatore.

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