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Tras el reciente anuncio del Gobierno nacional sobre la desregulación en la comercialización de medicamentos de venta libre, las entidades del sector en la provincia de Buenos Aires encendieron las alarmas ante los peligros que representa la medida. Desde las organizaciones farmacéuticas y médicas argumentan que permitir la venta fuera de las farmacias habilitadas rompe la trazabilidad de los productos, incentiva la automedicación irresponsable y elimina la supervisión profesional, poniendo en serio riesgo la salud pública de la población.

Para analizar el impacto de esta medida, dialogamos con Rosana Rossi, titular del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires Filial Pehuajó. Con una mirada contundente y crítica, Rossi rechazó la normativa y echó por tierra el argumento oficial sobre una supuesta baja en los costos, advirtiendo que la decisión no solo generará un impacto económico negativo en el sector, sino que profundiza un escenario de desprotección sanitaria para los consumidores.

Rossi explicó que “el Gobierno nacional viene tomando estas decisiones y ahora amplió la cantidad de los medicamentos de venta libre. Es un medicamento, no una golosina, puede no necesitar una receta pero sí un control del consumo del mismo. Aunque sea de venta libre, también necesita un control y un asesoramiento a la persona que lo va a utilizar. Este Gobierno tiene falta de consideración y respeto sobre la función del farmacéutico. Es una profesión que se estudia, nos preparamos mucho para estar al frente de una farmacia, en un hospital o en la industria”.

“Esta ampliación, creo que el Gobierno la hace como una forma de hacer creer que porque el medicamento no pasa por la farmacia va a ser más barato. Eso es totalmente erróneo y equivocado por dos motivos. Como se sabe, las farmacias no somos formadoras de precios y además, esos medicamentos que ahora son de venta libre tenían antes una cobertura de obra social. Mínimo cubrían hasta un 40%. Ahora, al pasar a venta libre, pasarán a tener el valor de venta al público sin ningún tipo de bonificación. Esto también es una ‘ventaja’ para las obras sociales, que vienen diciendo que los grandes costos los tienen a causa de los medicamentos”, aseguró.

AUTOMEDICACIÓN Y RIESGOS 

“La automedicación es algo terrible, cuando no se tiene idea de lo que es un medicamento. Hay que tener muchísimo cuidado con la automedicación, hay que entender que antes de tomar un medicamento, primero tiene que pasar por las manos del prescriptor, que es el médico. Otra cosa que nos preocupa es que quieran ponerlos en una góndola en los supermercados o kioscos como si fuera, por ejemplo, un yogurt”, indicó Rossi.

“Al paciente o consumidor lo perjudica en todos los aspectos que lo mires. Hasta en lo económico, que es lo que el Gobierno dice, que se va a tener un acceso al medicamento mucho más rápido y económico, eso es erróneo. El medicamento no va a bajar, al contrario, va a aumentar. A aquel que no tenga obra social le va a pasar a valer el doble o el triple. Y no solo eso, estaba controlado por la persona que realmente te decía cómo se debía tomar. Es una desregulación a mansalva que está haciendo el Gobierno, con un desconocimiento y una falta de información total. No es ‘joda’ poner un medicamento de venta libre. Nosotros como farmacias cumplimos una trazabilidad, que va del laboratorio a la droguería y de allí a las farmacias, que contamos con más de seis habilitaciones. Es aberrante lo que está proponiendo el Gobierno”, cerró la titular del Colegio de Farmacéuticos Filial Pehuajó.

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