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La pelea entre la Casa Rosada y los municipios volvió a subir varios decibeles, y esta vez sumó a la diputada provincial Mayra Mendoza en primera línea. La dirigente de La Cámpora salió con dureza contra el ministro de Economía nacional, Luis Caputo, después de que el funcionario volviera a cargar contra las tasas municipales tras reunirse con representantes de supermercados. La respuesta no tardó en llegar y dejó la discusión otra vez en modo guerra abierta.

El nuevo round arrancó cuando Caputo aseguró en redes sociales que los supermercadistas le plantearon que uno de los principales problemas que hoy enfrenta el sector son las tasas municipales. En ese mensaje, además, apuntó contra varios intendentes bonaerenses peronistas y volvió a instalar una narrativa que el Gobierno nacional viene empujando desde hace meses: que buena parte de la presión sobre los precios también se explica por la carga tributaria local.

Desde el camporismo no dejaron pasar el golpe. Mayra Mendoza recogió el guante y acusó a Caputo de “profundizar la mentira”, al tiempo que lo cuestionó por poner el foco en los municipios mientras siguen la caída del consumo, el freno de la actividad y el deterioro del poder adquisitivo. En esa línea, también volvió a remarcar que Nación mantiene una fuerte deuda con la provincia de Buenos Aires, un punto que el cristinismo viene usando como eje de confrontación.

Con la mitad de las máquinas de las fábricas paradas, el desempleo en niveles máximos desde la pandemia y familias endeudadas con la tarjeta para PODER COMER, se esperaría que @LuisCaputoAR dedique su tiempo a trabajar en soluciones. Pero, en lugar de eso, profundiza el camino… https://t.co/GcDNIp0iFW

— Mayra Mendoza ☀️ (@mayrasmendoza) March 31, 2026

La tensión no se explica solo por un cruce en redes. Detrás de esta disputa hay una ofensiva más amplia del Gobierno libertario contra las tasas locales, que empezó a tomar forma concreta a fines de 2025 con la creación del Portal de Transparencia Tributaria Municipal. Esa herramienta fue presentada por el Ministerio de Economía como una vía para comparar tributos entre distritos y exponer cuánto cobra cada comuna.

La avanzada siguió en febrero, cuando la administración nacional habilitó un mecanismo online para que vecinos y usuarios puedan denunciar tasas municipales que consideren “irregulares o excesivas”. La movida fue leída por muchos intendentes como una señal política directa de la Casa Rosada para correrlos al centro de la escena fiscal, en momentos en que las comunas vienen reclamando menos recursos y más presión sobre sus cajas.

En el peronismo bonaerense sostienen que el Gobierno de Milei busca construir un enemigo territorial para descargar costos políticos en plena crisis. Por eso, la respuesta de Mendoza no fue un hecho aislado: se inscribe en una reacción más amplia del kirchnerismo y de varios jefes comunales del PJ que vienen rechazando la idea de que las tasas sean el gran problema de fondo. Para ese sector, la discusión real pasa por la caída del consumo, la recesión y el ajuste sobre provincias y municipios.

El conflicto, además, ya había escalado institucionalmente. A principios de 2025, la Federación Argentina de Municipios salió a cruzar a Caputo por su intención de avanzar sobre las potestades tributarias locales y reunió el respaldo de cientos de intendentes. Desde allí advirtieron que quitar o debilitar esas herramientas impacta de lleno en servicios esenciales como salud, seguridad, asistencia social y mantenimiento urbano.

En paralelo, el oficialismo nacional intenta sostener su ofensiva con el argumento de que hay tributos que terminan encareciendo alimentos, bienes y servicios. Esa línea fue reforzada por el propio Caputo después de su reunión con supermercadistas, en un contexto donde las ventas siguen golpeadas y el consumo masivo todavía no logra mostrar una recuperación sólida. El problema es que, en esa pelea, el Gobierno libertario eligió dar la batalla también en el plano político.

Así, el cruce entre Mayra Mendoza y Caputo terminó siendo mucho más que una pelea de declaraciones. Lo que asoma detrás es otra pulseada entre Nación y los intendentes, con la provincia de Buenos Aires como principal campo de batalla. Y en un año atravesado por ajuste, caída de ingresos y tensión territorial, cada discusión por tasas, impuestos o recursos ya no se lee solo como un debate técnico: se lee como poder puro.