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Los choques internos se hacen cada vez más presentes en el radicalismo de la provincia de Buenos Aires, y es que el actual presidente del Comité Provincia, Miguel Fernández, salió a marcar la cancha luego de que el diputado bonaerense y titular de la Convención de Contingencia, Pablo Domenichini, convocó a una sesión partidaria para este viernes 6.

El exintendente de Trenque Lauquen anunció que realizará una convocatoria propia para el jueves 12 de marzo a las 18 hs, una maniobra que deja en evidencia el tenso momento que atraviesa el partido y las diferencias entre sectores.

Lo cierto es que uno de los puntos de conflicto reside en el reclamo de los dirigentes alineados al senador nacional, Maximiliano Abad y al diputado nacional, Martín Lousteau, para que el radicalismo bonaerense convoque de manera urgente a elecciones internas que reemplacen a la conducción de contingencia actual y legitimen nuevas autoridades ante los afiliados.

En contraposición, Fernández, plantea que antes de poner fecha a comicios, el partido debe definir su posicionamiento político y estratégico frente a las autoridades provinciales y nacionales.

Fernández sostiene que el radicalismo debe discutir primero su rumbo político ante gobiernos como los del presidente Javier Milei y el gobernador Axel Kicillof, para luego decidir quiénes lo conducirán.

La situación institucional del partido refleja una crisis más profunda que se remonta a la elección interna de 2024, cuyos resultados quedaron judicializados y generaron un vacío de conducción que todavía no se cerró formalmente.

Por su parte, la invitación de Fernández remarcó: “Hoy miércoles 4 convocamos a una reunión del plenario del Comité provincia para el día 12 de marzo a las 18 hs, con una amplia agenda de temas entre los cuales se encuentra la renuncia de uno de los apoderados, una moción presentada por el miembro Luis Podio respecto a la deuda que mantienen algunos legisladores con el Comité, el tratamiento de la nota ingresada por algunos plenaritas para tratar temas respectivos al calendario electoral, el fijamiento de los convencionales a elegir en la próxima elección, la recorrida con las diferentes secciones que se van a llevar a cabo a partir de marzo para discutir y analizar el rumbo partidario, entre otros temas cotidianos”.

“Como verán es una agenda extensa e importante que seguramente nos llevara mucho debate puertas para adentro, pero que esperemos que aporte claridad y previsibilidad a todos los afiliados", sumó.

“Dicha convocatoria está contemplada en los plazos y atribuciones que el artículo 74 de la carta orgánica me da como Presidente del Comité de Contingencia”, cierra el mensaje del exintendente de Trenque Lauquen.

La mención a la “deuda de los legisladores” es leída por muchos como un dardo directo hacia los bloques que han tomado distancia de la conducción de Fernández.

En un escenario donde el radicalismo busca sobrevivir entre el “modelo Milei” y el “modelo Kicillof”, la caja del partido y el control de la Junta Electoral son los tesoros por los que hoy se libra esta guerra de fechas.

En sintesis, la interna vuelve a agitar el partido centenario con la doble convocatoria realizada por dos dirigentes que presionan por llevar adelante distintos objetivos, un conflicto que enfrenta a los sectores y que parece no tener una salida en el futuro próximo, pero que sí promete entregar más polémicas.